Cómo los entrenadores pueden hacer que el tenis sea más accesible para todos.

Los entrenadores, clubes e instalaciones de tenis desempeñan un papel fundamental a la hora de determinar quién se siente bienvenido en la pista. Un buen punto de partida es una pregunta sencilla: ¿Quién siente que pertenece a este lugar?

 

Para Laura Puryear, Directora Sénior de Desarrollo y Formación de Entrenadores de la USTA Missouri Valley, la respuesta comienza con el entrenador.

 

Puryear dedicó casi tres décadas a trabajar en el tenis, desde impartir clases particulares y grupales hasta apoyar los programas de la USTA, la formación de entrenadores y la labor de extensión comunitaria en toda la región del Valle de Missouri. Su trabajo se centró en ayudar a los proveedores a hacer crecer el juego atrayendo a nuevos jugadores, fidelicándolos y creando una primera experiencia positiva. Esa primera experiencia es importante.

 

Conoce a los jugadores dondequiera que estén.

Cuando se le preguntó sobre la responsabilidad más importante de un entrenador para ayudar a un nuevo jugador a sentir integrado, Puryear fue directo: aceptar a los jugadores tal como son.

 

Eso significa comprender algo más que el agarre de derecha o el juego de pies de un jugador. Significa reconocer su nivel de comodidad con el tenis en sí. Algunos jugadores llegan con muchas ganas de mejorar. Algunos vienen porque uno de sus padres los inscribió. Algunos buscan amigos, movimiento, comunidad o simplemente un lugar para probar algo nuevo.

 

El trabajo de un entrenador no consiste únicamente en mostrar tenis. Se trata de crear un ambiente que invite a la gente a regresar.

 

“Necesitamos encontrar maneras de involucrar a los jugadores y brindarles una primera experiencia positiva y divertida”, dice Puryear. “Nuestro trabajo es hacer todo lo posible para que les guste el tenis.”

 


Haz que los primeros minutos cuenten

Esa mentalidad es fundamental para crear un espacio donde cada jugador, independientemente de su origen o experiencia, pueda ver reflejado en la comunidad del tenis.

 

Los entrenadores no necesitan un guion complicado para empezar a construir un entorno más inclusivo. Necesitan hábitos consistentes. Puryear comienza con una de las cosas más sencillas: "Sonrían y den la bienvenida a todos los jugadores a sus instalaciones y programas", dice. “A la mayoría de la gente le caerás bien antes que les guste cualquier ejercicio o actividad que les ofrezcas.”

 

La primera impresión que se lleva un jugador puede producir antes del calentamiento, antes del primer pase y antes de la primera corrección. Puede ocurrir en la recepción, en la puerta de embarque, durante las presentaciones o cuando intentan averiguar dónde colocar.

 


Fomenta el sentido de pertenencia mediante hábitos de coaching cotidianos.

Dar la bienvenida a los jugadores implica usar sus nombres, explicar qué sucederá a continuación, evitar el lenguaje técnico y crear actividades en las que todos puedan participar rápidamente. También implica estar atento a quién está callado, quién parece inseguro y quién puede necesitar una invitación para unir al grupo.

 

Para los entrenadores y las instalaciones que se centran en crear espacios más seguros y que brinden mayor apoyo, Puryear también destaca la importancia de la preparación del personal. Recomienda cerciorar de que los empleados y el personal cuenten con la certificación SafePlay y que los programas se diseñen teniendo en cuenta a toda la comunidad.

 

“Sonrían y den la bienvenida a todos los jugadores a sus instalaciones y programas. La mayoría de la gente te apreciará antes que cualquier ejercicio o actividad que les ofrezcas.

 

Laura Puryear

Reduzca las barreras para probar el tenis.

Las instalaciones también pueden ir más allá de los programas de tenis tradicionales. Puryear sugirió combinar el tenis con otros deportes o eventos, como invitar a los nadadores a probar el tenis y luego quedar para una fiesta en la piscina.

 

El objetivo es reducir las barreras de entrada. El tenis puede ser competitivo, técnico y exigente, pero el primer paso en este deporte debería resultar accesible. Para muchos jugadores principiantes, especialmente aquellos que no están seguros de si el tenis es lo suyo, un evento social y sin presiones puede ser la invitación que los anime a pisar la cancha.

 


Cerciórate de que tu marketing refleje a tu comunidad.

El marketing también importa. Los entrenadores y los responsables de las instalaciones deben analizar con honestidad las imágenes, los folletos y las publicaciones en redes sociales que emplean para promocionar los programas.

 

¿Reflejan esos materiales la diversidad plena de la comunidad local? Si un nuevo jugador viera las imágenes y las publicaciones en redes sociales del programa, ¿se vería representado y sentiría que realmente pertenece a él?

 

Puryear también anima a las instalaciones a participar en la comunidad, incluso en eventos locales, en lugar de esperar a que los nuevos jugadores descubran el tenis por sí mismos. Ella sugiere: “Acercar a la comunidad gay y lesbiana presentar y ofreciendo la posibilidad de jugar al tenis en sus eventos”.

 


Dar la bienvenida a más jugadores es la clave para el crecimiento del juego.

Fomentar el crecimiento del tenis implica garantizar que más personas puedan ver reflejadas en este deporte. Ese trabajo no depende de un evento, un programa o un mensaje. Depende de la experiencia que tengan los jugadores cada vez que entran a una cancha.

 

Para los entrenadores, todo comienza con lo básico: saludar a los jugadores por su nombre, dejar claras las expectativas, crear actividades en las que todos puedan participar y prestar atención a quienes puedan necesitar un poco de ánimo adicional.

 

Los entornos más acogedores para los tenistas se construyen a través de pequeñas decisiones constantes. Cuando los jugadores se sienten vistos, respetados e incluidos, es más probable que se relajen, participen y regresen. Así es como los entrenadores ayudan a más personas no solo a probar el tenis, sino también a seguir practicándolo.