Entrenamiento mental: Estrategias prácticas de salud mental para entrenadores de tenis
El Mes de la Concienciación sobre la Salud Mental ofrece una oportunidad para replantear la forma en que los entrenadores abordan el rendimiento. El entrenamiento físico suele dominar el tiempo de práctica, pero el aspecto mental del juego influye constantemente en los resultados. Como explica la psicóloga del rendimiento Dra. Michelle Cleere, "De lo que realmente estamos hablando es de habilidades para la vida o habilidades para afrontar las dificultades".
Para los tenistas, esas habilidades salen a relucir antes, durante y luego de cada partido, y a menudo determinan si la habilidad se traduce en resultados.
Venciendo a los “demonios”
El Dr. Cleere describe los desafíos internos a los que se enfrentan los atletas como "el demonio", una mezcla de exceso de pensamiento, duda, miedo y frustración. Estas barreras mentales suelen aparecer en momentos previsibles:
Ansiedad previa al partido: "Tengo que ganar".
Miedo a cometer errores, especialmente errores no forzados.
Fijación en la técnica durante el partido.
Pérdida de enfoque entre puntos.
Para los entrenadores, reconocer estos patrones es el primer paso para ayudar a los jugadores a gestionarlos.
"Siempre hay momentos que salen bien." Eso es lo que alimenta la confianza y la motivación.
Dra. Michelle Cleere
Rutinas: El botón de resetear para el cerebro
Una de las recomendaciones principales del Dr. Cleere es simple pero muy eficaz: rutinas estructuradas. “Todos mis tenistas tienen una rutina de calentamiento mental, una rutina previa al saque, una rutina entre puntos y una forma de evaluar su rendimiento posteriormente”, explica.
Las rutinas no son supersticiones. Son herramientas para la coherencia y el resetear. “Es muy importante poder resetear todo cada vez”, dice. Una rutina básica entre puntos podría incluir:
Dar la vuelta para alejar de la red.
Ajustar las cuerdas o usar una señal física.
Repetir un mantra como: “Cada pelota es una nueva oportunidad”.
Estas pequeñas acciones ayudan a los jugadores a pasar de la reacción a la intención.
Lo que los entrenadores deberían decir
En momentos de alta presión, las palabras a menudo tienen un impacto limitado. “Diga lo que diga el entrenador, probablemente no sirva de mucho”, afirma el Dr. Cleere. En cambio, la preparación importa más que la intervención. Recomienda preguntar a los jugadores con antelación: "¿Qué necesitas en estos momentos?". Este enfoque fomenta la autonomía.
“Intento que todos mis tenistas sean autónomos”, afirma. “para que no tengan que depender de otras personas.”
Tras el partido: Reflexión en lugar de reacción.
Las conversaciones posteriores a los partidos son fundamentales tanto para el rendimiento como para la salud mental. El Dr. Cleere aconseja dar espacio a los jugadores antes de ofrecerles comentarios. “Dale a tu jugador un par de minutos antes de intervenir”, dice.
Luego, oriéntelos a través de tres preguntas: "¿Qué salió bien?" "¿Qué fue un desafío?" “¿En qué necesito trabajar mañana?” Esta estructura logra que los jugadores dejen de lado las reacciones emocionales y se centren en el pensamiento constructivo.
“Siempre hay momentos que salen bien”, subraya. “Eso es lo que alimenta la confianza y la motivación.”
Replantear el diálogo interno negativo
El diálogo interno negativo es común y se puede mejorar mediante el entrenamiento. El Dr. Cleere sugiere tres enfoques:
Cuestiona esto: "¿Es cierto?"
Refleja sus propias palabras: Ayuda a los jugadores a escucharlas.
Replantéalo: Opta por un lenguaje neutral-positivo.
Por ejemplo:
“Soy terrible” se convierte en “Estuve trabajando duro en esto”. Este replanteamiento genera conciencia sin imponer un optimismo irreal.
La concentración es una habilidad que se puede capacitar.
La concentración no es constante, pero es recuperable. “No podemos estar concentrados 24/7”, explica el Dr. Cleere. “Pero podemos aprender a reconocer más rápidamente cuándo nos distrajimos y a recuperar la concentración.”
Recomienda ejercicios sencillos, como escuchar música y volver a prestar atención repetidamente cuando esta se distraiga. El objetivo no es una concentración perfecta, sino una recuperación más rápida.
Integración del entrenamiento mental en la práctica
El entrenamiento mental no requiere sesiones separadas. Puede integrar en el entrenamiento diario:
Comience con un breve calentamiento mental.
Reforzar las rutinas previas a la salva y entre puntos.
Finaliza la práctica con una reflexión de 60segundos.
“En parte, se trata simplemente de poder tener estas conversaciones de una manera más informada”, dice el Dr. Cleere. La constancia es clave para impulsar la mejora.
Proceso por encima del resultado
Si un entrenador solo tiene un mensaje que transmitir, el Dr. Cleere lo tiene claro: “Dejen de centrar en ganar y perder. En cambio, estate presente en el proceso. Este cambio reduce la presión y mejora el rendimiento simultáneamente.
Las habilidades mentales no se solucionan de una sola vez. “Cambiar los hábitos es difícil”, afirma el Dr. Cleere. “Requiere progresión, igual que aprender a jugar al tenis.”
Para los entrenadores, la conclusión es práctica: introducir hábitos pequeños y repetibles que los jugadores puedan mantener en el futuro. Con el tiempo, esos hábitos se convierten en la diferencia entre reaccionar bajo presión y rendir al máximo a pesar de ella.